Archive for March 18, 2010

Lenguajes funcionales, divide y vencerás

Hace unos días me encontraba en una sesión de review de código en la oficina de un cliente y me topé con el típico problema recurrente del cual creo que ya muchos estamos empapados: “La clase superhéroe”, si, esa amiga que no sólo se conecta a la base de datos, sino que también crea la consulta, chequea los datos, genera el id aleatorio del usuario y también al mismo tiempo inserta y cambia los registros en la base de datos, todo en una “compacta” clase que hace literalmente todo.

No, este post no es acerca de SRP (Single Responsability Principle) o de principios de diseño y pensamiento en objetos ni tampoco se trata de la vieja escuela de “modularización” usando subrutinas (me imagino que alguien recuerda sus viejas lecturas de hace muchos años cuando aprendían algo como Pascal o BASIC). En vez de eso, decidí conversar un poco de lo que he aprendido mientras continuo mi jornada de aprendizaje en lenguajes funcionales (usando Haskell).

Advertencia: Estoy en el proceso de aprendizaje de lenguajes funcionales y Haskell, es muy probable que lo que exprese o diga en este post realmente sean producto de mi alta taza de ignorancia al respecto. :D

En Haskell las funciones son ciudadanos de primer orden, son uno más, de hecho, son sumamente importantes (me imagino que en los demás lenguajes funcionales el principio es el mismo). El principio que rige o elimina la duplicidad y la reutilización de operaciones en lenguajes funcionales es la simple composición de funciones, o sea, de forma similar a como deberíamos desarrollar aplicaciones mediante composición de objetos, en un lenguaje funcional, funciones complejas se crean mediante funciones más simples, primitivas y sencillas. Lección a aprender, procura que tu “método” o “función” (o como quieras llamarlo, si quieres, hasta “subrutina” le puedes poner) haga una y sólo una cosa.

Tomemos el siguiente ejemplo (tomado del libro Programming in Haskell de Graham Hutton) dónde definimos un cifrador de cesar usando simples funciones en Haskell (probablemente se puede definir en una forma mucho más óptima, pero que se yo!)

import Data.Char

{-
- Caesar cypher definition
-}

-- Transform a char to its numeric representation
let2int  :: Char -> Int
let2int a = ord a - ord 'a'

-- Transform an integer to a char representation
int2let  :: Int -> Char
int2let a = chr (ord 'a' + a)

-- Shift a character by its factor
shift    :: Int -> Char -> Char
shift n a | isLower a = int2let z
          | otherwise = a
    where
        x = let2int a
        y = x + n
        z = y `mod` 26 -- because we can reach z someday!

-- Now it is time to encrypt!
encode      :: Int -> String -> String
encode n xs = [shift n x | x <- xs]

La forma en que funciona es simple, al final esta declarada la función encode que utiliza a su vez list comprehension (hablaré de esto después) y a la función definida shif, que a su vez utiliza la función let2int e int2let que también usan a la función incluída ord (que existe en el space Data.Char).

Quizás todo esto se pueda ver “trivial” pero es muy común ver métodos o “Modules” con métodos en Visual Basic que literalmente hacen todo: piden la entrada a la pantalla al usuario, verifican que la entrada sea la correcta, luego hacen el calculo y por último le muestran al usuario el resultado, si, todo en el mismo Main del módulo…

Creo que debemos comenzar a aprender un poco más de lenguajes simples como los lenguajes funcionales, sin construcciones exóticas, sin extensiones mágicas… simples composiciones, simple reutilización, donde la simpleza es el motivo. Claro, esto no implica que no podemos hacer cosas “complejas” en un lenguaje funcional, por ejemplo, Darcs (un sistema de control de versiones distribuido) y Leksah (un IDE para Haskell) se encuentran ambos hechos en Haskell.

La próxima vez que se topen con un super gordo método main, recuerden que es mejor ponerlo a dieta, aprendan de Haskell :D

¡Saludos!

NOTA: mi amigo José Romaniello me comenta que el patrón o el “antipatrón” de la clase superhéroe se conoce como “God Class”, aunque yo prefiero el nombre de superhéroe :D

Book Review: Don’t Just Roll the Dice

Don't Just Roll the Dice Hace unos días terminé de leer el maravilloso libro “Don’t Just Roll the Dice – A usefully short guide to software pricing” de Neil Davidson (cofundador de RedGate Software), a mi criterio un excelente libro el cuál nos ofrece una guía consisa sobre un tema que no muchos se atreven de escribir o comentar: El poner precio al software.

El libro esta orientado principalmente a ISVs (Independent Software Vendors) , o traducido al español, a todo aquel que hace software “empaquetado” (si, el vender software bajo el término de “bajo pedido” o consultoría es otro dragón de múltiples cabezas totalmente diferente).

Algunos de nosotros que trabajamos software “empaquetado” al finalizar el desarrollo y pasar a la etapa de “venta” nos topamos con la difícil decisión de “¿y a cuánto lo vendo?”, algunos basan su precio en el precio de la competencia, otros en la mera apreciación subjetiva de lo que cree vale el software y otros simplemente adivinan (si, hay casos en que el precio es simplemente un número aleatorio entre cierto rango).

No es un libro de cocina, tampoco un “manual” de reglas de precios, o una guía de “cómo se que mi precio es el correcto”. El libro va más allá, explicándonos el porqué los precios varían y todo lo que el precio puede decir de nuestro producto y/o compañía. Numerosos ejemplos de empresas y productos nos ilustran los puntos que el escritor comenta en su obra, en resumidas cuentas, el libro es toda una joya.

Si usted actualmente es o piensa en un futuro ser un ISV, este libro es un “must have”.

¡Hasta el próximo post!